Camarín
Homenaje a la MUJER
Una puerta abierta en el muro de la izquierda de la capilla de Santa Catalina da paso a la escalera suntuosísima, de jaspe rojo y barandal de bronce dorado, por el que se asciende al Camarín de la Virgen, una de las más típicas manifestaciones del barroquismo español. Su planta es un tetralobulado constituido por cuatro exedras, que cantonan los lados de un cuadrado central, que se cubre por cúpula con su cupulín y linterna, estando las exedras limitadas por pilares achaflanados y cubiertas por semicúpulas. En ellas, y dentro de suntuosos marcos de talla a dorada, van cuadros pintados por Lucas Jordán, nueve en total, representando escenas de la vida de la Virgen, en esa manera altisonante, pomposa y altamente decorativa tan propia del barroquismo y a la par tan característica de este pintor. En los pilares se abren hornacinas, conteniendo esculturas representando a las Mujeres Fuertes de la Escritura. Son ocho, talladas en las partes de los bustos, extremidades y encarnaciones, pero con las vestiduras realizadas con telas endurecidas y plegadas con suma habilidad. Se labraron en 1736, y su atribución a la Roldana, propuesta por algunos autores, parece por completo descartada. |
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Del centro de la cúpula pende una suntuosa lámpara de cristal de roca, regalo del Duque del Infantado. En resumen, el Camarín de Guadalupe es una de las estancias más decorativas del Monasterio, dando una impresión de lujo y de riqueza quizá un tanto desorbitada, y en cuanto a ejemplar de barroquismo, puede reputarse como uno de los más característicos de España. |
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MARIA |
SARA |
RUT |
JAEL |
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La Bella Sara es la primera mujer de Abraham, que, aunque de extraordinaria belleza, no había dado hijo alguno a su marido. Y apareciéndose al patriarca unos ángeles le anuncian que tendría en ella un hijo dentro del año, en el cual habían de ser benditas todas las generaciones. Lo que, oído por Sara, porque eran viejos, le hizo reir, incrédula de la promesa. (Lib. del Génesis, cap. 18).
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La Piadosa María, hermana de Moisés que instruida por sus hermanos Moisés y Aarón, estaba siempre a la cabeza de las jóvenes del pueblo para dar culto a Dios y rendirle los homenajes de su pueblo, especialmente después del paso del mar Rojo por los israelitas, en el cual, abriéndose las aguas, dejan pasar a los perseguidos y engulle a Faraón, sus tropas y carros (Lib. del Éxodo, cap. 14). |
RUT, moabita, que habiendo perdido a su marido, hijo de Noemí, vuelve con ésta a Belén, en medio de la mayor pobreza; obligada por ella, sigue espigando a los segadores de Booz pariente de su marido, que la favorece e invita a que vuelva siempre a sus campos y recoja las espigas que caen de las manos de sus segadores. Aconsejada últimamente por su suegra Noemí, consigue de Booz que, adoptándola por esposa, levante el nombre de su marido, llegando a ser madre de Obededón, abuelo de David (Lib. de Rut). |
Jael mujer de Haber, cineo, la cual, después de la victoria de Barac, general de los ejércitos del pueblo de Israel, huyendo Sísara, caudillo del rey de Ganán, le sale Jael a su encuentro y, habiéndolo acogido en su tienda, lo escondió cuidadosamente en ella hasta tanto que, rendido el general por el cansancio de la batalla, quédase produndamente dormido: Toma entonces Jael uno de los clavos de su tienda y un martillo, y atraviesa con el las sienes del malaventurado Sísara dándole muerte y vengando en él a todo su pueblo (Lib. de Jueces, cap. 4). |
JUDIT |
ABIGAIL |
DÉBORA |
ESTER |
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Judit, joven viuda de Betulia, en la Judea, que vive retirada y en continuos ayunos y oraciones. Invadida la tierra de Judea por Holofernes, general de los ejércitos asirios, y puesto el cerco a su ciudad, vióse ésta en grande aprieto y a punto de perderse. Judit, entonces, inspirada por Dios, se adorna con todas joyas de sus días de gloria, desciende al campamento de los asiños, y presentada a Holofernes, que queda prendado de su hermosura y gentileza, hácela venir a su presencia en medio de las alegrías de un banquete y ebrio, es conducido a su tienda de púrpura y seda. Mientras profundamente duerme el sueño de la embriaguez, Judit, invocando al Señor, toma la espada del general, que pende junto a su lecho, y con ella corta de un tajo la cabeza del enemigo de Israel, libertando así a su ciudad y a todo su pueblo (Lib. de Judit). |
Abigail, mujer de Nabal, hombre poderoso y rico, pero de inucuo y perverso corazón. Rechazada por este miserable la humilde petición de David, que solicita alimento para los soldados, determina éste perder a Nabal y a toda su casa. Enterada la prudente Abigail de cuento sucede, manda preparar manjares en abundancia, pan, vino, corderos asados, uvas en abundancia etc, y sale al encuentro David y su gente. Postrada en su presencia, todos aquellos presentes, reprobando la conducta de su marido implora perdón para él y para toda su casa, que fácilmente obtiene del corazón bondadoso de David (Lib. 1. ey, cap. 25). |
Débora, profetisa del pueblo de Israel en tiempo de los Jueces. El pueblo de Israel se encontraba oprimido, a causa de sus pecados, por Jabín, rey de Ganán que mandaba con frecuencia a Sísara, su general, con su gente, caballos, para saqueos y correrías por las tierras del pueblo de Dios. Nadie osaba levantarse contra sus iras, hasta que Débora se levanta e intima a Barac, Juez de Israel para que salga al encuentro de Sísara diciéndole que el Señor se lo entregaría en sus manos. Rehúsa Barac, atemorizado y le contesta que no irá si ella misma no viniere con él a la pelea. Iré contigo, le contesta, pero esta vez la victoria no te se adjudicará, porque Sisara será vencido en manos de una mujer, (Jael) (Lib. de los Jueces, cap. 4). |
Ester, de la cautividad de los hijos de Israel entre los medios y persas. Se criaba con su tío Mardoqueo y mereció por su incomparable hermosura ocupar el lugar de la reina Vasthi, siendo elegida esposa de Asuero. Condenado Mardoqueo y todo el pueblo de Israel a la muerte por la crueldad y soberbia del impío Amán, ministro del Rey, Ester, exponiéndose a la muerte, se presenta ante el rey e intercede por Mardoqueo y el pueblo de Israel y por ella y consigue que se alce la pena de muerte de Asuero. Al mismo tiempo Amán es ejecutado ignominiosamente en un patíbulo (Lib. de Ester c. 7). |
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